Sacroileítis

Sacroileítis: el dolor lumbar bajo que se diagnostica poco

Un dolor lumbar muy bajo, hacia un lado, que se siente justo arriba del glúteo y se confunde fácilmente con ciática o con dolor de cadera. La sacroileítis es una causa frecuente —y subdiagnosticada— de dolor lumbar crónico. Le explico cómo se reconoce y cómo se trata.

Por Dr. Mauricio Casarsa · 7 min · Publicado: 18 may 2026 · Última revisión: 18 may 2026
Articulación sacroilíaca inflamada y zona típica del dolor

Qué es la sacroileítis y dónde se siente

La articulación sacroilíaca conecta el sacro (la base de la columna) con los huesos ilíacos de la pelvis, una a cada lado. Es una articulación con muy poca movilidad pero que carga todo el peso del cuerpo y absorbe parte del impacto al caminar o al saltar.

Cuando esa articulación se irrita o se desgasta —ya sea por sobrecarga, microtraumatismos repetidos, embarazo, asimetrías de miembros inferiores, alteraciones biomecánicas o enfermedades inflamatorias—, aparece dolor que típicamente:

Es una causa frecuente de dolor lumbar crónico: se estima que entre el 15 y el 30% de los dolores lumbares crónicos tienen un componente sacroilíaco importante. Y sin embargo, es de los diagnósticos que más se pasan por alto.

Un matiz importante: el diagnóstico de sacroileítis es, ante todo, clínico. Existen maniobras específicas en el examen físico que, combinadas, orientan con bastante precisión hacia esta articulación. La resonancia y la radiografía aportan información en casos seleccionados, sobre todo cuando se sospecha una enfermedad inflamatoria de fondo, pero pueden ser normales en sacroileítis mecánicas. Cuando la sospecha es fuerte y el cuadro persiste, el bloqueo diagnóstico guiado por imagen es la herramienta más confiable para confirmar que el dolor realmente proviene de la sacroilíaca.

Por qué se confunde con ciática o con cadera

La sacroileítis tiene una particularidad clínica: el dolor referido puede simular otras patologías muy distintas, y eso explica por qué muchas veces se diagnostica mal.

Confusión con ciática: el dolor sacroilíaco puede irradiar hacia el glúteo y a veces hasta el muslo posterior. Si el paciente dice "me duele desde la espalda hasta la pierna", el primer diagnóstico que se piensa es ciática. Pero hay diferencias: en la sacroileítis el dolor raramente baja de la rodilla, no hay déficit neurológico, y los tests provocativos (FABER, Gaenslen, compresión) son positivos.

Confusión con dolor de cadera: como la articulación está cerca de la cadera y el dolor puede irradiar al pliegue glúteo, muchos pacientes son evaluados por traumatólogos buscando una patología coxofemoral. La radiografía de cadera sale normal, se les indica fisioterapia genérica, y el problema sigue.

Confusión con lumbalgia común: cuando el dolor es predominantemente lumbar bajo, se asume que es un cuadro mecánico genérico. Los antiinflamatorios y la kinesiología no específica no resuelven el cuadro porque el generador del dolor es la articulación sacroilíaca, que no se trata así.

Cómo se diagnostica

El diagnóstico de sacroileítis se basa en tres pilares:

Las imágenes (resonancia magnética, radiografía) sirven para descartar otras patologías o para detectar inflamación activa en casos asociados a enfermedades reumáticas (espondiloartritis), pero pueden ser normales en una sacroileítis mecánica.

Opciones de tratamiento efectivas

El tratamiento es escalonado. La mayoría de los pacientes responden a tratamiento conservador bien hecho, y los que no responden tienen opciones intervencionistas con muy buena evidencia.

Mi criterio en sacroileítis empieza por descartar formas inflamatorias sistémicas, que requieren un abordaje reumatológico específico. En las formas mecánicas, propongo primero un plan de kinesiología orientado a estabilización lumbopélvica, fortalecimiento de glúteos y core, y corrección de hábitos posturales y de movimiento. Si el dolor persiste limitando la vida cotidiana, evalúo bloqueos sacroilíacos guiados por imagen, primero como diagnóstico y luego como tratamiento. En cuadros recurrentes y bien confirmados, la radiofrecuencia de las ramas posteriores ofrece alivio prolongado en pacientes seleccionados.

Cuándo consultar

Conviene una evaluación específica cuando:

Importante Si su dolor sacroilíaco se acompaña de rigidez matinal prolongada (más de 30 minutos), mejora con el ejercicio y empeora con el reposo, o tiene antecedentes familiares de espondiloartritis, conviene descartar una causa inflamatoria sistémica antes del tratamiento mecánico.

Cuando un paciente con sacroileítis vuelve y me dice que ya puede sentarse, levantarse, manejar y dormir sin tener que cambiar de posición constantemente, sé que llegamos al diagnóstico correcto y al plan correcto. La parte más importante, muchas veces, es haberle puesto nombre a un dolor que llevaba años mal etiquetado. La sacroileítis es una entidad concreta, con tratamiento concreto, y reconocerla a tiempo le ahorra al paciente meses de tratamientos genéricos que no apuntan al origen real de su dolor. Mi tarea, sobre todo, es sostener esa mirada específica desde la primera consulta.

¿Le dijeron que es ciática pero no mejora?

Muchas "ciáticas" que no responden al tratamiento habitual son en realidad sacroileítis. Una evaluación específica puede cambiar el diagnóstico y el plan terapéutico.

💬 Me dijeron ciática pero no mejora

Sacroileítis — preguntas frecuentes

¿La sacroileítis se ve en una radiografía?
No siempre. En cuadros mecánicos puros, la radiografía y la resonancia pueden ser normales. La resonancia detecta inflamación activa cuando la sacroileítis se asocia a una espondiloartritis. Para el diagnóstico de sacroileítis mecánica, el examen físico y el bloqueo diagnóstico guiado por imagen son más útiles que las imágenes.
¿El bloqueo sacroilíaco duele?
Es un procedimiento ambulatorio con anestesia local, guiado por ecografía o fluoroscopía. La mayoría de los pacientes lo tolera bien, similar a una infiltración articular periférica. El alivio del dolor suele comenzar a las pocas horas y se sostiene durante semanas a meses.
¿Cuánto dura el efecto de la radiofrecuencia sacroilíaca?
El alivio típico es de 6 a 18 meses. Cuando el efecto va declinando, se puede repetir. Es un procedimiento bien estudiado y de buena eficacia cuando la indicación es correcta (confirmada por bloqueos diagnósticos previos).
¿Tengo que operarme si tengo sacroileítis?
Casi nunca. La fusión sacroilíaca quirúrgica está reservada para casos muy seleccionados, refractarios a todo el tratamiento conservador e intervencionista bien hecho. La inmensa mayoría se controla con kinesiología específica, bloqueos y, eventualmente, radiofrecuencia.

Referencias y lecturas recomendadas

  1. Cohen SP, Chen Y, Neufeld NJ. Sacroiliac joint pain: a comprehensive review of epidemiology, diagnosis and treatment. Expert Rev Neurother. 2013;13(1):99-116.
  2. Polly DW. The Sacroiliac Joint. Neurosurg Clin N Am. 2017;28(3):301-312.
  3. Manchikanti L, Hansen H, et al. An Update of Comprehensive Evidence-Based Guidelines for Interventional Techniques in Chronic Spinal Pain. Pain Physician. 2013;16(2 Suppl):S49-283.
  4. Vanelderen P, Szadek K, et al. Sacroiliac joint pain. Pain Pract. 2010;10(5):470-478.
Dr. Mauricio Casarsa

Dr. Mauricio Casarsa

Médico anestesiólogo, especialista en Medicina del Dolor e Intervencionismo. Postgrados en UBA (Fundación Dolor) y UNLP (CAIDBA). Staff del Hospital Alemán de Buenos Aires.

MN 137756 · San Isidro · Villa Urquiza

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