Dolor cervical

Dolor cervical crónico: cuándo consultar a un especialista en dolor

Si su dolor de cuello lleva semanas o meses, irradia hacia los hombros o brazos, le produce mareos o dolor de cabeza, y los antiinflamatorios ya no le hacen efecto, es momento de evaluar qué está pasando. Le explico las causas más frecuentes del dolor cervical crónico y los tratamientos disponibles antes de pensar en cirugía.

Por Dr. Mauricio Casarsa · 8 min · Publicado: 18 may 2026 · Última revisión: 18 may 2026
Zona cervical con dolor crónico señalada por la mano del paciente

Por qué duele el cuello: mecanismos del dolor cervical

La columna cervical es una estructura muy móvil que sostiene una pesada cabeza durante todo el día. Esa movilidad necesaria también la hace especialmente susceptible al desgaste. Cada vértebra cervical articula con la siguiente a través de un disco intervertebral y dos articulaciones facetarias, y por dentro del canal pasan la médula y las raíces nerviosas que dan sensibilidad y movimiento a brazos y manos.

Cuando hablamos de dolor cervical crónico nos referimos a un dolor que persiste más de tres meses. En ese momento ya no estamos frente a una simple contractura: lo que predomina es una combinación de cambios articulares, contracturas musculares secundarias, sensibilización del sistema nervioso y, en muchos casos, irritación de raíces nerviosas que viajan hacia los hombros y los brazos.

Por eso el dolor cervical crónico se presenta de formas distintas según qué estructura sea la principal generadora del problema, y por eso conviene identificar el origen antes de seguir probando tratamientos al azar.

Un matiz que repito mucho en consulta: las imágenes cervicales en adultos muestran con mucha frecuencia hallazgos degenerativos — discopatías, artrosis facetaria, alguna pequeña hernia — que pueden o no estar relacionados con el dolor actual. Por eso, encontrar una hernia cervical en la resonancia no es suficiente para decir que esa es la causa: hay que confirmar que los síntomas se correspondan con la raíz comprometida. En cuello, además, hay generadores de dolor que la resonancia no muestra bien — las articulaciones facetarias, por ejemplo —, y que solo se diagnostican con clínica y, eventualmente, con bloqueos diagnósticos específicos.

Causas más frecuentes de dolor cervical crónico

Síndrome facetario cervical

Las articulaciones facetarias cervicales se desgastan con el paso del tiempo y son una causa muy frecuente de dolor de cuello, especialmente después de los 45 años. El dolor suele ser localizado, empeora al mantener el cuello en una misma posición (por ejemplo trabajando con la computadora), al mirar hacia arriba o al rotar la cabeza. Suele responder muy bien a bloqueos facetarios cervicales y, en casos seleccionados, a radiofrecuencia de los ramos mediales.

Hernia de disco cervical

Cuando el disco intervertebral cervical se hernia, puede comprimir una raíz nerviosa y producir dolor que irradia hacia el hombro, el brazo y los dedos de la mano, frecuentemente con hormigueo, adormecimiento o pérdida de fuerza. La mayoría de las hernias cervicales mejoran con tratamiento médico, kinesiología específica y, cuando hay indicación, bloqueos epidurales o radiculares guiados por imagen.

Cefalea cervicogénica

Muchos pacientes consultan por "dolores de cabeza" sin saber que el origen es cervical. Las primeras tres vértebras cervicales contienen estructuras que pueden generar dolor referido al cuero cabelludo, la nuca, las sienes y la zona retroocular. El bloqueo del nervio occipital mayor y los procedimientos sobre la articulación C2-C3 son muy efectivos cuando se identifica este patrón.

Mielopatía cervical

Cuando los cambios degenerativos comprimen la médula y no solo las raíces, aparecen síntomas distintos: dificultad para coordinar las manos, sensación de inestabilidad al caminar, debilidad en las piernas. Esta es una situación que requiere evaluación inmediata por neurocirugía.

Dolor miofascial cervical

Las contracturas musculares profundas de la región del trapecio, los escalenos o los músculos suboccipitales pueden generar puntos gatillo que duelen y refieren dolor a distancia. Es una causa muy frecuente en personas que pasan muchas horas frente a una pantalla. Se trata combinando kinesiología, infiltración de puntos gatillo y corrección postural.

Cuándo los antiinflamatorios dejan de alcanzar

Es una situación que veo muy seguido: el paciente toma ibuprofeno o diclofenac todos los días, al principio le alivia algo, después cada vez menos, y finalmente "ya no le hace nada". Esa progresión tiene una explicación clínica clara.

Los antiinflamatorios no esteroideos son útiles en las primeras semanas de un dolor agudo, cuando lo que predomina es la inflamación. Pero cuando el dolor se cronifica, lo que persiste son otros mecanismos: sensibilización del sistema nervioso, dolor facetario, dolor neuropático por irritación radicular, dolor miofascial. Ninguno de estos responde a los antiinflamatorios.

Subir la dosis solo aumenta los riesgos: gastritis, úlcera gástrica, insuficiencia renal, hipertensión arterial, eventos cardiovasculares. Si toma AINEs todos los días desde hace más de un mes, esa es una señal clara para consultar.

Importante Tomar antiinflamatorios todos los días durante meses no es una estrategia segura ni efectiva en el dolor cervical crónico. Cuando aparece dependencia diaria, conviene reorientar el tratamiento.

Opciones de tratamiento sin cirugía

El abordaje del dolor cervical crónico es escalonado y siempre busca empezar por lo menos invasivo. En la consulta evaluamos cuál es el generador principal del dolor y diseñamos un plan personalizado que suele combinar varias de estas herramientas:

La cirugía cervical queda reservada para casos con indicación clara: mielopatía, hernia con déficit motor progresivo, inestabilidad. La mayoría de los pacientes con dolor cervical crónico se beneficia de tratamientos no quirúrgicos.

Mi criterio para considerar que un dolor cervical amerita evaluación por un especialista en dolor es similar al del dolor lumbar: más de 6 a 12 semanas sin respuesta al tratamiento conservador inicial, dolor con irradiación al brazo que persista más allá del mes, episodios recurrentes que afecten el sueño o la calidad de vida, o cualquier cuadro asociado a déficit neurológico. Las banderas rojas — debilidad progresiva en miembros superiores o inferiores, alteración de la marcha, trastornos esfinterianos, antecedente oncológico — requieren consulta inmediata, sin esperar plazos. El resto puede manejarse inicialmente en un nivel previo, pero si no mejora en ese tiempo, no tiene sentido seguir probando lo mismo.

Cuándo conviene consultar a un especialista

No hay una regla única, pero estas situaciones suelen indicar que conviene una evaluación específica:

Signos de alarma — consulta urgente Si su dolor cervical se acompaña de pérdida de fuerza progresiva en las piernas, alteraciones de la marcha, pérdida de coordinación en las manos o pérdida de control de esfínteres, consulte de inmediato. Pueden ser signos de mielopatía cervical.

Para mí, un tratamiento exitoso del dolor cervical crónico no termina cuando el paciente deja de tener dolor, sino cuando incorpora hábitos que evitan que vuelva: trabajo activo de la musculatura cervical y escapular, manejo del estrés cuando hay un componente tensional importante, ajustes en el puesto de trabajo y pausas activas durante el día. Las recaídas en cervicalgia crónica son frecuentes cuando el tratamiento se limita a apagar el episodio agudo sin trabajar las causas que lo sostienen. Cuando un paciente entiende cómo funciona su cuello y qué cosas lo gatillan, la frecuencia y la intensidad de las crisis bajan mucho, y eso es lo que define el éxito a largo plazo.

¿Su dolor cervical no cede?

Si su dolor de cuello lleva meses y no responde al tratamiento habitual, una evaluación específica puede ayudarle a entender el origen del dolor y qué opciones tiene.

💬 Tengo dolor cervical hace meses

Dolor cervical — preguntas frecuentes

¿Cuándo el dolor cervical pasa a ser crónico?
Cuando persiste durante más de tres meses. En ese momento los mecanismos del dolor cambian y los tratamientos basados solo en antiinflamatorios y reposo dejan de funcionar. Se requiere un enfoque distinto, identificando si el dolor viene de las articulaciones facetarias, de un disco, de los nervios o de una combinación.
¿Hace falta una resonancia magnética antes de consultar?
No es indispensable. La historia clínica y el examen físico orientan el diagnóstico. La resonancia se pide cuando los hallazgos clínicos lo justifican o cuando se está pensando en un procedimiento. Pedirla "por las dudas" muchas veces solo agrega hallazgos incidentales que generan ansiedad sin cambiar la conducta.
¿Es seguro hacer bloqueos en el cuello?
Sí, cuando se hacen guiados por imagen (ecografía o fluoroscopía) y por un especialista con formación específica. Los bloqueos cervicales son procedimientos ambulatorios bien establecidos, con un perfil de seguridad alto cuando se respetan los protocolos.
¿La cirugía es la única opción si tengo hernia cervical?
No. La mayoría de las hernias cervicales mejoran con tratamiento médico, kinesiología específica y, en algunos casos, bloqueos epidurales guiados. La cirugía queda reservada para hernias con déficit neurológico progresivo, mielopatía o casos que no responden tras un tratamiento conservador bien hecho.

Referencias y lecturas recomendadas

  1. Cohen SP. Epidemiology, diagnosis, and treatment of neck pain. Mayo Clin Proc. 2015;90(2):284-299.
  2. Manchikanti L, Kaye AD, et al. Comprehensive Evidence-Based Guidelines for Facet Joint Interventions in the Management of Chronic Spinal Pain: ASIPP Guidelines. Pain Physician. 2020;23(3S):S1-S127.
  3. Côté P, Wong JJ, Sutton D, et al. Management of neck pain and associated disorders: A clinical practice guideline from the Ontario Protocol for Traffic Injury Management. Eur Spine J. 2016;25(7):2000-2022.
  4. Bogduk N. The neck and headaches. Neurol Clin. 2014;32(2):471-487.
Dr. Mauricio Casarsa

Dr. Mauricio Casarsa

Médico anestesiólogo, especialista en Medicina del Dolor e Intervencionismo. Postgrados en UBA (Fundación Dolor) y UNLP (CAIDBA). Staff del Hospital Alemán de Buenos Aires.

MN 137756 · San Isidro · Villa Urquiza

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