El dolor lumbar tiene muchas posibles causas, y una de las más frecuentes —y subdiagnosticadas— es el síndrome facetario. Las articulaciones facetarias son pequeñas articulaciones a cada lado de la columna que permiten el movimiento entre las vértebras. Con el tiempo, el uso o pequeñas lesiones, esas articulaciones pueden degenerarse, inflamarse y volverse fuente de dolor crónico.
Lo interesante es que el dolor facetario tiene características clínicas particulares, y un tratamiento que muchos pacientes no conocen porque no se les ofreció: el bloqueo facetario guiado por imagen.
Cómo se reconoce un dolor facetario
El cuadro típico del síndrome facetario lumbar incluye:
- Dolor lumbar bajo, generalmente más a un lado que otro.
- Dolor que empeora al pararse o caminar mucho tiempo, especialmente al extender la espalda hacia atrás.
- Empeoramiento al levantarse de una silla después de estar mucho tiempo sentado.
- Alivio al sentarse o inclinarse hacia adelante (lo contrario a la postura que duele).
- Puede irradiar a la zona glútea o la cara posterior del muslo, pero típicamente no pasa de la rodilla (a diferencia de la ciática verdadera).
- Más frecuente después de los 40-50 años.
Es un cuadro muy reconocible cuando uno lo busca. Pero muchas veces el paciente recorrió varios profesionales sin que nadie planteara esta posibilidad.
Cómo se confirma el diagnóstico
La historia clínica y el examen físico orientan, pero el diagnóstico definitivo se hace con un bloqueo diagnóstico: se infiltra anestésico local en los pequeños nervios (los ramos mediales) que llevan la inervación de las facetas. Si el dolor del paciente desaparece o disminuye significativamente en las horas siguientes, eso confirma que la fuente del dolor son esas articulaciones.
Las imágenes (resonancia, radiografías) pueden mostrar artrosis facetaria, pero no son determinantes: hay personas con cambios degenerativos importantes en la imagen que no tienen dolor, y viceversa. La prueba terapéutica del bloqueo diagnóstico es lo que confirma el origen del problema.
Cómo se realiza el bloqueo facetario
El procedimiento es ambulatorio y se realiza bajo guía de fluoroscopía (rayos X en tiempo real) o ecografía:
- El paciente se coloca boca abajo en la camilla.
- Se prepara la piel con antiséptico y se anestesia localmente.
- Bajo guía por imagen, se localiza con precisión la articulación facetaria o el ramo medial.
- Se inyecta anestésico local con o sin corticoide, según el caso.
- Se realiza el mismo procedimiento en los niveles afectados (típicamente 2 o 3 niveles a cada lado).
- Recuperación de 15-30 minutos y alta a domicilio.
Duración total: 20-40 minutos.
Qué esperar de los resultados
Hay dos cuestiones distintas:
El bloqueo diagnóstico
Confirma o descarta el origen facetario del dolor. El alivio inmediato (por la acción del anestésico local) suele durar horas, y eso ya es información clínica valiosa.
El bloqueo terapéutico (con corticoides)
Cuando se confirma el origen facetario, el bloqueo terapéutico con corticoides puede ofrecer alivio sostenido durante semanas o meses. La respuesta varía: algunos pacientes refieren mejoría duradera con uno o dos bloqueos; otros necesitan repeticiones periódicas.
Radiofrecuencia de los ramos mediales
Cuando los bloqueos terapéuticos alivian pero el efecto dura relativamente poco, el paso siguiente es la radiofrecuencia de los ramos mediales (también conocida como rizotomía o rizólisis): una técnica más sofisticada que ofrece alivio prolongado (6 a 12 meses o más en muchos casos). Es uno de los procedimientos con mejor evidencia en medicina intervencionista del dolor.
Por qué es un tratamiento poco conocido
Hay varias razones:
- El síndrome facetario es relativamente subdiagnosticado en consultas no especializadas.
- Los procedimientos requieren guía por imagen y entrenamiento específico que no todo profesional tiene.
- Muchos pacientes asumen que "todo dolor lumbar viene del disco" cuando en realidad las causas son varias.
- El diagnóstico necesita una evaluación clínica específica que lleva tiempo y dedicación.
Cuándo conviene plantearlo
Si tiene dolor lumbar con las características descriptas más arriba —especialmente si empeora al extender la columna, mejora al flexionarse, y no responde al tratamiento estándar— vale la pena evaluar la posibilidad de origen facetario en una consulta específica. Una buena evaluación, un examen físico orientado, y eventualmente un bloqueo diagnóstico pueden cambiar significativamente su panorama de tratamiento.
La buena noticia es que cuando el origen facetario se confirma, el tratamiento es escalonado, eficaz, y permite alivio prolongado con procedimientos ambulatorios. Sin necesidad de cirugía y sin medicación crónica.
¿Lumbalgia que no termina de irse?
Vale la pena evaluar si la causa son las articulaciones facetarias. Si lo es, el bloqueo facetario puede ser la solución.
💬 ¿El bloqueo facetario sirve para mi caso?Bloqueo facetario lumbar — preguntas frecuentes
¿Qué es exactamente un bloqueo facetario?
¿Es doloroso un bloqueo facetario?
¿Cuánto dura el efecto de un bloqueo facetario?
¿Cuándo se indica un bloqueo facetario?
Referencias y lecturas recomendadas
- Cohen SP, Bhatia A, Buvanendran A, et al. Consensus Practice Guidelines on Interventions for Lumbar Facet Joint Pain from a Multispecialty, International Working Group. Reg Anesth Pain Med. 2020;45(6):424-467.
- Manchikanti L, Kaye AD, Soin A, et al. Comprehensive Evidence-Based Guidelines for Facet Joint Interventions in the Management of Chronic Spinal Pain. Pain Physician. 2020;23(3S):S1-S127.
- Manchikanti L, Hirsch JA, Falco FJ, Boswell MV. Management of lumbar zygapophysial (facet) joint pain. World J Orthop. 2016;7(5):315-337.
- van Kleef M, Vanelderen P, Cohen SP, Lataster A, Van Zundert J, Mekhail N. Pain Originating from the Lumbar Facet Joints. Pain Pract. 2010;10(5):459-469.
