Migraña

Tratamientos para la migraña: qué se puede hacer hoy

Esto es lo que le contesto a todas las personas que me preguntan qué se puede hacer hoy con la migraña. Es información general: no reemplaza una consulta y no es una indicación para su caso puntual. Si algo de acá le toca de cerca, se revisa en consulta antes de cambiar nada. Empiezo por lo urgente, porque es lo único de todo esto que no puede esperar.

Por Dr. Mauricio Casarsa · 15 min · Última revisión: 15 ago 2026

La migraña se trata en dos frentes distintos: cortar la crisis cuando ya arrancó y prevenir para que aparezca menos. En cada frente hay opciones farmacológicas —antiinflamatorios, aspirina, paracetamol (más flojo), triptanes, ditanes y gepantes para la crisis, no todos disponibles en Argentina; preventivos orales clásicos y dirigidos contra el CGRP para prevenir— y opciones intervencionistas de alcance acotado, como el bloqueo del nervio occipital mayor, que en las guías figura para la crisis y no como tratamiento de fondo. En migraña, la toxina botulínica tiene una sola indicación aprobada en su ficha técnica: la prevención en migraña crónica (15 o más días de dolor de cabeza al mes durante más de 3 meses). Y la migraña se controla, no se cura: un buen resultado es bajar frecuencia e intensidad y recuperar la previsibilidad de los días.

Primero, lo urgente

Hay dolores de cabeza que no esperan turno. Antes que cualquier otra cosa, esto:

Vaya a una guardia hoy si:
  • El dolor llegó a su punto máximo en menos de un minuto, o es el peor de su vida.
  • Aparece con fiebre y el cuello duro, con confusión o somnolencia rara, con pérdida de fuerza, con dificultad para hablar, con alteración de la visión o con vómitos en escopetazo.
  • Empezó después de un golpe en la cabeza, o está tomando anticoagulantes.
  • Se dispara con la tos, con un esfuerzo o con el sexo, o cambia claramente cuando se acuesta o se levanta.
  • Es un dolor nuevo o distinto y está embarazada o acaba de tener un bebé.
  • Es un dolor nuevo o distinto y tiene las defensas bajas: HIV, trasplante, quimioterapia, corticoides por tiempo prolongado.
  • La crisis ya lleva más de 3 días sin ceder, o vomita tanto que no puede retener ninguna medicación.
Cualquiera de estas, sola, ya alcanza.

Si lo suyo es cefalea en racimos, lo que sigue no le sirve

Esta es una página sobre migraña. Hay otro cuadro que se confunde con ella y se trata distinto. Es un dolor alrededor de un ojo o en la sien, siempre del mismo lado, brutal, que sin tratar dura entre 15 minutos y 3 horas y puede repetirse varias veces en el mismo día. De ese lado le lagrimea el ojo, se le tapa la nariz o se le cae el párpado. Y en vez de acostarse a oscuras no puede quedarse quieto: termina caminando de un lado a otro. Suele venir en rachas de semanas o meses y después desaparecer por meses o años. Dentro de la racha las crisis tienden a repetirse a la misma hora y a despertarlo de noche, y el alcohol las dispara.

Se trata distinto: el rescate no es un comprimido, porque cuando un comprimido por boca empieza a actuar esa crisis ya pasó, y el preventivo tampoco es el mismo. Y no es una cefalea "de hombres": aparece también en mujeres, y bastante más seguido de lo que se creía. Si se reconoce en esta descripción, escríbame y lo vemos aparte. Una primera racha se estudia con imágenes, porque hay otras causas que la imitan.

No es "un dolor de cabeza fuerte"

Si tiene dolor de cabeza más días de los que no lo tiene, ya probó varias medicaciones y siente que organiza su vida alrededor de las crisis, esto es para usted.

La migraña tiene criterios diagnósticos propios y es la que más discapacidad genera a nivel poblacional. En estudios poblacionales en Estados Unidos, con más de 100.000 personas, la migraña afectó al 12% de la gente. La cefalea tensional es más frecuente, 38%, pero incapacita menos. Muchas personas tienen las dos mezcladas.

Hablamos de migraña crónica cuando el dolor aparece 15 o más días al mes durante más de 3 meses, con características migrañosas en al menos 8 de esos días. Para ese conteo valen todos los días de dolor de cabeza, no solo los de migraña. La migraña se controla, no se cura: un buen resultado no es "no tener nunca más dolor", es bajar frecuencia e intensidad y recuperar la previsibilidad de los días. Sobre este punto escribí aparte: cefaleas crónicas, cuándo consultar a un especialista en dolor →

Cortar la crisis

Tratar temprano, con el dolor todavía leve, dio mejores resultados que esperar a que se instale. Temprano en el dolor, no "por las dudas", y sin que eso cambie el límite de días de uso por mes (los números están más abajo).

Están los antiinflamatorios, la aspirina, el paracetamol (más flojo), la familia específica de los triptanes y dos familias nuevas: ditanes y gepantes de rescate. Ahora, que existan no quiere decir que las consiga: algunas de estas familias todavía no están disponibles en Argentina o recién están llegando, y eso cambia seguido, así que se chequea en la consulta.

Los números se leen siempre con el placebo al lado: con sumatriptán por boca, según la dosis, alrededor de 3 de cada 10 personas quedan sin dolor a las 2 horas, contra 1 de cada 10 con placebo. O sea, la mayoría no queda completamente sin dolor con un comprimido. "No me hizo nada" muchas veces significa que se tomó tarde, o que esa molécula puntual no es la que le sirve. Eso se define en consulta: los triptanes tienen contraindicaciones cardiovasculares formales, no son un analgésico común y no se prestan entre conocidos. Y si vomita temprano, la vía oral deja de ser una vía y la estrategia cambia.

Los opioides no son el rescate de la migraña. En la guía de la sociedad americana de cefaleas para la crisis en la guardia, los opioides inyectables quedaron entre lo que no hay que ofrecer. Además son de los que más rápido empujan a la trampa que viene más abajo.

Prevenir

¿Cuándo corresponde pensar en un preventivo? El Consenso sobre el uso de anticuerpos monoclonales en la migraña en Argentina, publicado en 2020 por un panel de neurólogos argentinos, fija estos umbrales para la migraña episódica:

En los tres casos el requisito es que venga sostenido durante los 3 meses previos: un mes malo no alcanza, y ese detalle es justamente el que evita clasificarse de más.

Ojo con cómo se usa esto. Son umbrales para decidir si conviene intentar un preventivo, cualquiera sea; no dicen cuál, ni sirven para exigir uno determinado. Los criterios para los anticuerpos monoclonales son otros, más exigentes, y van más abajo.

Se considera que un preventivo funcionó cuando reduce al menos a la mitad la frecuencia, con dosis adecuada y un mínimo de 3 meses de tratamiento.

Ahí está la explicación de casi todos los "no me funcionó": los orales se empiezan bajos, se suben despacio y necesitan tiempo. En un análisis de miles de pacientes con migraña crónica en Estados Unidos, la mitad había dejado el primer preventivo antes de los dos meses. Ese dato mide conducta, no eficacia, pero esos dos meses son justo los que hay que atravesar.

Las familias clásicas son varias: topiramato, amitriptilina, propranolol, divalproato, entre otras. Y están las nuevas, dirigidas contra el CGRP, una molécula que participa en el disparo de la crisis; vienen como inyectables mensuales o trimestrales y también como comprimidos. Unas y otras reducen en promedio de 1 a 3 días de migraña por mes respecto del placebo. En migraña episódica, en quienes ya fracasaron con dos a cuatro clases de preventivos, estas últimas mantienen beneficio.

Ninguna de estas familias es intercambiable con otra: cada una tiene sus propias contraindicaciones (asma, presión baja, glaucoma, arritmias, embarazo) y elegir mal no es un detalle.

Dos aclaraciones locales. La sociedad americana de cefaleas recomienda las dirigidas contra el CGRP desde 2024 como primera línea, sin exigir fracasos previos. El consenso argentino, que es cuatro años anterior, las reserva para después de dos o más preventivos fallidos: es un criterio que el propio documento vincula con el costo y con la evidencia que había en ese momento. No es algo que decida usted: es el marco con el que se trabaja acá, y se conversa con quien le indica el preventivo. Y una cosa es que un tratamiento exista, otra que se consiga en el país y otra que se lo cubran: son tres cosas distintas y ninguna es automática. Se gestiona caso por caso.

El topiramato y el valproato/divalproato están contraindicados en el embarazo cuando se usan para prevenir migraña, y requieren anticoncepción eficaz mientras se toman. Y ojo, que algunos de estos fármacos interfieren con los anticonceptivos hormonales: ese punto se revisa con quien se lo indicó. Si está con alguno, es motivo de consulta, nunca de suspenderlo por su cuenta.

Lo que no se compra en la farmacia

El sueño, el ejercicio aeróbico, el manejo del estrés y la detección de sus propios desencadenantes (alimentos, hormonales, posturales) son más decisivos de lo que la mayoría supone. No reemplazan al tratamiento ni son "la solución natural", pero sin esa parte ordenada, todo lo demás rinde menos. Es la parte que más se saltea.

La trampa del analgésico frecuente

Es una cefalea secundaria: le pasa a quien ya tenía dolor de cabeza y usa rescate seguido. No es culpa suya, tomó el analgésico porque le dolía. Más de la mitad de las personas con dolor 15 o más días al mes tienen este componente.

Los umbrales son de días de uso, no de comprimidos: 15 días al mes para los analgésicos comunes, que cuentan como una sola familia, o sea que si rota entre varios se suman; y 10 días al mes para triptanes, opioides, derivados de la ergotamina y combinaciones. Si mezcla familias distintas, alcanzan 10 días en total. Siempre por más de 3 meses.

Las combinaciones (varias drogas en un mismo comprimido) y los derivados de la ergotamina caen en el umbral bajo: 10 días, no 15. A casi todos los que me escriben les suena el Migral: fíjese en el envase qué tiene el suyo y llévelo a la consulta, porque no todos son iguales. Esos números salen de consenso de expertos, no de un experimento.

No suspenda nada por su cuenta. Con algunos fármacos la interrupción se hace con descenso lento y supervisado, y el retiro produce un empeoramiento transitorio que en un estudio con pacientes internados y acompañados duró entre 4 y 10 días según el fármaco. Es una semana difícil, y por eso conviene hacerla con alguien al lado. La buena noticia: habitualmente, aunque no siempre, el cuadro se resuelve al frenar el sobreuso, y recién ahí se puede evaluar bien si el preventivo servía o no.

Lo más útil que puede hacer hoy, antes de cualquier consulta: un calendario con dos columnas, días con dolor y días con medicación. Toda medicación, incluida la que le prestaron.

Tratamientos intervencionistas

El bloqueo del nervio occipital mayor es ambulatorio, dura minutos y se hace en consultorio. Es un procedimiento que hago yo, así que le cuento el alcance real, que es más chico de lo que suele venderse.

En la guía de la sociedad americana de cefaleas sobre el manejo de la crisis en la guardia, el bloqueo occipital quedó en la categoría de eficacia más alta, un escalón que comparte con la proclorperazina, el dexketoprofeno y el sumatriptán inyectables. O sea: es para la crisis en la guardia, no un tratamiento de fondo, y no es "lo mejor que hay", está al lado de esas otras opciones.

Ahora, la otra mitad del dato, para no venderlo corto: en esa misma guía, cuando se pasa de la eficacia a la recomendación, el bloqueo occipital y la proclorperazina inyectable son los dos únicos que quedaron en el nivel más alto, el de debe ofrecerse a quien llega a la guardia con una crisis; el dexketoprofeno y el sumatriptán inyectables quedaron un escalón abajo. Y la misma revisión que le da baja certeza como preventivo le reconoce certeza moderada para la crisis: baja la intensidad del dolor a los 30 minutos. Sigue siendo un tratamiento para el momento agudo, no de fondo.

Como preventivo en migraña crónica hay un beneficio de baja certeza, y con un esquema de inyecciones semanales y bilaterales. Para el bloqueo de un solo lado, para los que llevan corticoide (solo o sumado al anestésico) y para la migraña episódica, la misma revisión dice que los datos no alcanzan para sacar conclusiones. El beneficio sostenido en el tiempo tampoco está claro.

En quienes tienen abuso de analgésicos, sumar el bloqueo al retiro mejoró el dolor, pero la tasa de deshabituación fue la misma (estudio abierto y con corticoide sumado al anestésico): es coadyuvante, no la salida. Sus objetivos son acotados: aliviar una crisis, cortar un ciclo, ayudar a salir de un patrón de abuso.

En los ensayos no aparecieron efectos adversos graves, y los leves son frecuentes y también ocurren con la inyección de placebo. Pero son estudios chicos, de unos cientos de pacientes: no haber encontrado complicaciones graves no es lo mismo que decir que no existen. Hay situaciones que exigen precauciones (anticoagulación, embarazo, alergia a anestésicos), y por eso se evalúa antes.

El bloqueo del ganglio esfenopalatino es otro caso. Esa misma guía, la de la crisis de migraña en la guardia, lo dejó sin recomendación por evidencia insuficiente, que no es lo mismo que decir que no sirve: quedó en la misma lista que la lidocaína, el ibuprofeno y la ketamina inyectables. Donde más respaldo tiene, según una revisión sistemática de 2017, es en la cefalea en racimos, y con la advertencia que hace la propia revisión: los estudios controlados son chicos y sin replicación. En otros cuadros es otra conversación, no un descarte.

Para mí, indicar bien vale más que indicar mucho. La cefalea cervicogénica, que es donde los bloqueos cervicales tienen su indicación más específica, afecta a alrededor del 4% de la población y explica cerca del 3% de las cefaleas que llegan a un consultorio. Que el dolor se sienta en el cuello no alcanza: la migraña duele en el cuello muchísimas veces sin ser cervicogénica, y los hallazgos en una resonancia cervical son frecuentes también en gente que no tiene cefalea. Puede ver el abanico completo en la página de servicios y procedimientos.

Toxina botulínica: para quién sí y para quién no

Vale la misma advertencia de arriba: esto también lo aplico yo.

La indicación aprobada que figura en la ficha técnica del producto es la prevención en migraña crónica: 15 o más días de dolor de cabeza al mes, con cefalea de 4 horas o más por día. La misma ficha aclara que no se estableció seguridad ni eficacia en migraña episódica, es decir 14 días de cefalea al mes o menos. Y eso se puso a prueba: un ensayo de 2025 con 775 pacientes con migraña episódica no encontró diferencia contra placebo y se interrumpió antes de tiempo por falta de eficacia.

En migraña crónica, los números: partiendo de casi 20 días de dolor al mes, a las 24 semanas los tratados bajaron 8,4 días por mes y los que recibieron placebo 6,6. En un análisis posterior de esos mismos ensayos, firmado en parte por el fabricante, redujeron a la mitad sus días de dolor 45 de cada 100 con toxina y 34 de cada 100 con placebo. La ventaja atribuible a la toxina es real y sólida, pero moderada.

No corta la crisis del día: se aplica en 31 puntos cada 12 semanas. En los ensayos el resultado principal se midió después de dos ciclos; el consenso argentino sugiere evaluar la respuesta recién después de tres, o sea a los nueve meses. En la práctica se mira ciclo a ciclo, y si no aparece un beneficio que justifique seguir, se para. El detalle de este tratamiento está en su propia página: toxina botulínica para la migraña crónica →

Los efectos adversos más frecuentes fueron dolor cervical, debilidad muscular localizada en la zona inyectada y caída pasajera del párpado. La ficha además advierte sobre la difusión del efecto más allá del sitio de aplicación: es infrecuente, pero si después de una aplicación aparece dificultad para tragar, respirar o hablar, visión doble o debilidad generalizada, hay que consultar de inmediato.

En la mayoría de las coberturas la toxina requiere autorización previa. Eso se prepara desde el consultorio, pero lleva tiempo y no siempre sale.

Cuándo consultar sin esperar

Va de nuevo, porque es lo único de todo esto que no puede esperar. Vaya a una guardia hoy si:

Cualquiera de estas, sola, ya alcanza.

Tener migraña hace 20 o 30 años no protege. Si su dolor de siempre cambió, duele distinto, en otro lugar, con otra frecuencia o con síntomas nuevos, eso se consulta. Lo mismo con una cefalea nueva después de los 50, sobre todo con dolor en la sien, dolor al masticar o alteración visual; y con cualquier dolor de cabeza nuevo si tiene antecedente de cáncer.

Al revés no funciona: estas señales obligan a consultar, pero no tenerlas no descarta nada.

Cómo seguir

Empiece el calendario. Y no cambie por su cuenta lo que viene tomando: llévelo a la consulta, con envases. Lo primero es conocer en profundidad su caso: historia, desencadenantes, medicación, qué probó, cómo y por cuánto tiempo. Recién después se puede armar una propuesta. En cefaleas trabajo en conjunto con neurología, no en reemplazo.

Atiendo en dos sedes: Hepta, en San Isidro (Av. Fondo de la Legua 577) y CIAREC, en Villa Urquiza (Av. Monroe 4770, CABA). También hago primeras consultas virtuales para orientarlo y ordenar los pasos. Para turnos, por acá o al (011) 5895-3260.

Esto es información general: no reemplaza una consulta ni constituye una indicación médica para su caso. Si está cursando una crisis que no cede, o si pasó por una internación por esto, no lo resuelva por mensaje.

Migraña y tratamientos — preguntas frecuentes

¿Se puede frenar una crisis que ya empezó?
Sí, y tratar temprano —con el dolor todavía leve— dio mejores resultados que esperar a que se instale —temprano en el dolor, no "por las dudas"—. Pero los números se leen siempre con el placebo al lado: con sumatriptán por boca, según la dosis, alrededor de 3 de cada 10 personas quedan sin dolor a las 2 horas, contra 1 de cada 10 con placebo. O sea que la mayoría no queda completamente sin dolor con un comprimido. "No me hizo nada" muchas veces significa que se tomó tarde, o que esa molécula puntual no es la que le sirve. Eso se define en consulta: los triptanes tienen contraindicaciones cardiovasculares formales: no son un analgésico común y no se prestan entre conocidos. Y tratar temprano no cambia el límite de días de uso por mes.
¿La toxina botulínica sirve para cualquier migraña?
No. Y lo aclaro porque la toxina también la aplico yo: la indicación aprobada que figura en la ficha técnica del producto es la prevención en migraña crónica: 15 o más días de dolor de cabeza al mes, con cefalea de 4 horas o más por día. La misma ficha aclara que no se estableció seguridad ni eficacia en migraña episódica, es decir 14 días de cefalea al mes o menos. Y eso se puso a prueba: un ensayo de 2025 con 775 pacientes con migraña episódica no encontró diferencia contra placebo y se interrumpió antes de tiempo por falta de eficacia.
¿Por qué el analgésico de todos los días termina empeorando el dolor?
Porque puede aparecer una cefalea secundaria por sobreuso: le pasa a quien ya tenía dolor de cabeza y usa rescate seguido. No es culpa suya —tomó el analgésico porque le dolía— y más de la mitad de las personas con dolor 15 o más días al mes tienen este componente. Los umbrales son de días de uso, no de comprimidos: 15 días al mes para los analgésicos comunes, que cuentan como una sola familia, y 10 días al mes para triptanes, opioides, derivados de la ergotamina y combinaciones; si mezcla familias distintas, alcanzan 10 días en total, siempre por más de 3 meses. Esos números salen de consenso de expertos, no de un experimento. No suspenda nada por su cuenta: con algunos fármacos la interrupción se hace con descenso lento y supervisado.
¿Cuándo corresponde empezar un tratamiento preventivo?
El Consenso sobre el uso de anticuerpos monoclonales en la migraña en Argentina, publicado en 2020 por un panel de neurólogos argentinos, fija tres umbrales para la migraña episódica: migraña sin aura con más de 6 días de crisis al mes, sin importar la intensidad; migraña sin aura con 3 o más días con dolor al mes, si esos episodios generan discapacidad moderada o grave medida con una escala; y migraña con aura con 1 o más episodios al mes, sin importar la intensidad. En los tres casos tiene que venir sostenido durante los 3 meses previos. Son umbrales para decidir si conviene intentar un preventivo, cualquiera sea: no dicen cuál, ni sirven para exigir uno determinado —los criterios para los anticuerpos monoclonales son otros, más exigentes—. Y se considera que funcionó cuando reduce al menos a la mitad la frecuencia, con dosis adecuada y un mínimo de 3 meses de tratamiento.
¿El bloqueo del nervio occipital sirve?
Tiene un alcance más chico de lo que suele venderse, y es un procedimiento que hago yo, así que lo digo con todas las letras. En la guía de la sociedad americana de cefaleas sobre el manejo de la crisis en la guardia quedó en la categoría de eficacia más alta, un escalón que comparte con la proclorperazina, el dexketoprofeno y el sumatriptán inyectables: o sea, es para la crisis en la guardia, no un tratamiento de fondo. Como preventivo en migraña crónica hay un beneficio de baja certeza, y con un esquema de inyecciones semanales y bilaterales; para el bloqueo de un solo lado, para los que llevan corticoide y para la migraña episódica, la misma revisión dice que los datos no alcanzan para sacar conclusiones. Sus objetivos son acotados: aliviar una crisis, cortar un ciclo, ayudar a salir de un patrón de abuso.

¿Organiza su vida alrededor de las crisis?

Empiece por el calendario: días con dolor y días con medicación, toda la medicación. Con eso en la mano se puede ver qué le está pasando y armar una propuesta para su caso. Escribime y lo vemos en una consulta.

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Referencias y lecturas recomendadas

  1. Headache Classification Committee of the International Headache Society (IHS). The International Classification of Headache Disorders, 3rd edition. Cephalalgia. 2018;38(1):1-211. PubMed ↗
  2. Robbins MS. Diagnosis and Management of Headache: A Review. JAMA. 2021;325(18):1874-1885. PubMed ↗
  3. Derry CJ, Derry S, Moore RA. Sumatriptan (all routes of administration) for acute migraine attacks in adults — overview of Cochrane reviews. Cochrane Database Syst Rev. 2014;2014(5):CD009108. PubMed ↗
  4. Robblee J, Minen MT, Friedman BW, et al. 2025 guideline update to acute treatment of migraine for adults in the emergency department: The American Headache Society evidence assessment of parenteral pharmacotherapies. Headache. 2026;66(1):53-76. PubMed ↗
  5. Doctorovich ED, Martín-Bertuzzi F, Goicochea MT, et al. Consenso sobre el uso de anticuerpos monoclonales en la migraña en Argentina. Rev Neurol. 2020;70(4):149-158. PubMed ↗
  6. Charles AC, Digre KB, Goadsby PJ, et al. Calcitonin gene-related peptide-targeting therapies are a first-line option for the prevention of migraine: An American Headache Society position statement update. Headache. 2024;64(4):333-341. PubMed ↗
  7. Atraszkiewicz D, Ünal E, Bassett P, et al. Greater occipital nerve block for the treatment of migraine: An umbrella review, systematic review, and meta-analysis. Cephalalgia. 2025;45(12):3331024251398390. PubMed ↗
  8. Arab A, Khoshbin M, Karimi E, et al. Effects of greater occipital nerve block with local anesthetic and triamcinolone for treatment of medication overuse headache: an open-label, parallel, randomized, controlled clinical trial. Neurol Sci. 2022;43(1):549-557. PubMed ↗
  9. Ho KWD, Przkora R, Kumar S. Sphenopalatine ganglion: block, radiofrequency ablation and neurostimulation — a systematic review. J Headache Pain. 2017;18(1):118. PubMed ↗
  10. Pozo-Rosich P, Blumenfeld AM, Lipton RB, et al. OnabotulinumtoxinA for the preventive treatment of episodic migraine: Results from the phase 3, multicenter randomized, double-blind, placebo-controlled phase of the PRECLUDE trial. Cephalalgia. 2025;45(10):3331024251370769. PubMed ↗
  11. Dodick DW, Turkel CC, DeGryse RE, et al. OnabotulinumtoxinA for treatment of chronic migraine: pooled results from the double-blind, randomized, placebo-controlled phases of the PREEMPT clinical program. Headache. 2010;50(6):921-936. PubMed ↗
  12. Silberstein SD, Diener HC, Dodick DW, et al. The Impact of OnabotulinumtoxinA vs. Placebo on Efficacy Outcomes in Headache Day Responder and Nonresponder Patients with Chronic Migraine. Pain Ther. 2020;9(2):695-707. PubMed ↗
Dr. Mauricio Casarsa

Dr. Mauricio Casarsa

Médico anestesiólogo. Formación de posgrado en Medicina del Dolor e Intervencionismo (UBA — Fundación Dolor; UNLP — CAIDBA). Staff del Hospital Alemán de Buenos Aires.

MN 137.756 · San Isidro · Villa Urquiza

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