Dolor miofascial

Dolor miofascial: cuando la contractura se hace crónica

Esa contractura que vuelve siempre al mismo punto, ese nudo en el trapecio que duele al tocarlo y que irradia dolor a la cabeza o al brazo, esa sensación de músculo "acalambrado" permanente. Probablemente sea dolor miofascial. Le explico qué es, por qué no se va solo y cómo se trata.

Por Dr. Mauricio Casarsa · 7 min · Publicado: 18 may 2026 · Última revisión: 18 may 2026
Puntos gatillo miofasciales en músculos del cuello y espalda

Qué es el dolor miofascial

El síndrome de dolor miofascial es una condición muy frecuente y muchas veces subdiagnosticada. Se caracteriza por dolor proveniente de los músculos y de su fascia (la envoltura conectiva que los rodea), con la presencia de puntos gatillo que reproducen el dolor del paciente al palparlos.

No es lo mismo que "una contractura". Una contractura ocasional desaparece con descanso y calor. El dolor miofascial es persistente, recidivante, y muchas veces se mantiene durante meses o años porque los mecanismos que lo perpetúan no se abordan.

Las localizaciones más frecuentes son: trapecio superior, elevador de la escápula, romboides, suboccipitales, escalenos, cuadrado lumbar, glúteo medio, piriforme, gemelos. Es muy común en personas con trabajos sedentarios, posturas prolongadas frente a una computadora, estrés sostenido, y en pacientes con otras condiciones dolorosas (lumbalgia crónica, fibromialgia, cefaleas).

Un matiz importante: el dolor miofascial no se diagnostica con resonancia ni con ecografía. Se diagnostica con un examen físico cuidadoso, palpando, reproduciendo el dolor del paciente y mapeando las bandas musculares contracturadas. La imagen sirve para descartar otras cosas, no para confirmar esta. Por eso es tan frecuente el subdiagnóstico: si el médico no incluye el examen miofascial dentro de su evaluación, ese dolor no aparece en ningún estudio y queda etiquetado como 'inespecífico'. Para mí, palpar es parte del diagnóstico, no un trámite.

Puntos gatillo: el corazón del problema

Los puntos gatillo miofasciales son nódulos hiperirritables dentro de una banda tensa muscular. Al palparlos, generan dolor local y dolor referido a distancia con un patrón característico para cada músculo.

Algunos ejemplos de patrones de referencia:

Reconocer estos patrones es clave para no diagnosticar mal. Un dolor que aparenta ser una "ciática" puede en realidad ser miofascial del piriforme o del glúteo. Un dolor "de cadera" puede ser miofascial del cuadrado lumbar.

Por qué siempre vuelve al mismo lugar

El dolor miofascial tiene una particularidad: si solo se trata el síntoma (el masaje, la crema, el calor local), alivia transitoriamente y vuelve. La razón es que casi siempre hay factores perpetuantes que mantienen activos los puntos gatillo:

Sin abordar estos factores, cualquier tratamiento es paliativo. Por eso el manejo del dolor miofascial requiere combinar varias intervenciones, no una sola.

Tratamientos que sí funcionan

El plan ideal es escalonado y multimodal:

Mi criterio en dolor miofascial es combinar varias herramientas. La punción seca y la infiltración de puntos gatillo dan alivio rápido, sobre todo en cuadros muy contracturados, pero por sí solas no resuelven el problema de fondo. Siempre las integro con un plan de kinesiología activa, fortalecimiento, corrección postural y revisión de hábitos: pantalla, sueño, escritorio, mochila, manejo del estrés. Cuando el paciente entiende que el músculo es el órgano principal del cuadro, se involucra mucho más en el tratamiento y los resultados se sostienen mucho mejor en el tiempo.

Prevenir las recidivas

Una vez identificados los factores perpetuantes y resueltos los puntos gatillo activos, el objetivo es que el cuadro no vuelva. Eso requiere cambios sostenidos:

El paciente que entiende sus factores perpetuantes y los maneja activamente tiene mucho mejor pronóstico a largo plazo que el que solo busca tratamientos puntuales para los síntomas.

Lo que define el éxito a largo plazo en dolor miofascial es que el paciente deje de necesitarme cada cuatro semanas. Si logramos que entienda sus disparadores, que tenga un plan de ejercicio propio y que sepa reconocer las señales tempranas, las recaídas se espacian mucho y se vuelven cortas. Cuando vuelve a control y me cuenta que hace meses no tiene una crisis fuerte, sé que el tratamiento funcionó no solo en el consultorio sino sobre todo en su vida diaria. Ese es el verdadero objetivo: devolverle el control del cuerpo, no atarlo a una infiltración cada tantos meses.

¿Tiene contracturas que vuelven siempre al mismo lugar?

Si los masajes y las cremas le alivian un rato pero el dolor vuelve, probablemente haya puntos gatillo activos y factores perpetuantes que no se están tratando. Una evaluación específica puede cambiar el enfoque.

💬 Mis contracturas no se van

Dolor miofascial — preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre una contractura común y dolor miofascial?
Una contractura común se resuelve en pocos días con descanso, calor y un manejo simple. El dolor miofascial es persistente o recurrente, tiene puntos gatillo identificables a la palpación que reproducen el dolor, y suele ir acompañado de factores perpetuantes (posturales, ergonómicos, biomecánicos, emocionales) que lo mantienen activo.
¿La toxina botulínica sirve para dolor miofascial?
En pacientes correctamente seleccionados sí. La toxina botulínica se usa en cefalea tensional crónica refractaria, distonías cervicales, dolor miofascial muy localizado y persistente. No es de primera línea; se considera cuando los tratamientos convencionales no logran controlar el cuadro.
¿El dry needling es lo mismo que la acupuntura?
Comparte la herramienta (agujas finas) pero el fundamento y la técnica son distintos. El dry needling se basa en la fisiopatología del punto gatillo miofascial y busca específicamente la respuesta de contracción local del músculo afectado. La acupuntura tiene una base conceptual diferente (meridianos energéticos) y se usa con otros objetivos.
¿Puedo seguir entrenando si tengo dolor miofascial?
Sí, pero ajustando la intensidad y el tipo de ejercicio. El reposo absoluto desacondiciona y empeora el cuadro a mediano plazo. La actividad bien dosificada, combinada con liberación miofascial y trabajo postural, suele acelerar la recuperación.

Referencias y lecturas recomendadas

  1. Simons DG, Travell JG, Simons LS. Travell & Simons' Myofascial Pain and Dysfunction: The Trigger Point Manual. 3rd ed. Wolters Kluwer.
  2. Borg-Stein J, Iaccarino MA. Myofascial pain syndrome treatments. Phys Med Rehabil Clin N Am. 2014;25(2):357-374.
  3. Dommerholt J, Mayoral del Moral O, et al. Trigger point dry needling. J Man Manip Ther. 2006;14(4):E70-E87.
  4. Soares A, Andriolo RB, et al. Botulinum toxin for myofascial pain syndromes in adults. Cochrane Database Syst Rev. 2014;7:CD007533.
Dr. Mauricio Casarsa

Dr. Mauricio Casarsa

Médico anestesiólogo, especialista en Medicina del Dolor e Intervencionismo. Postgrados en UBA (Fundación Dolor) y UNLP (CAIDBA). Staff del Hospital Alemán de Buenos Aires.

MN 137756 · San Isidro · Villa Urquiza

Pedir turno Dejá tu reseña